• Desde 2015, la agencia GIZ, en conjunto con el Ministerio de Energía, ha promovido el uso del hidrógeno, no solo como insumo de la industria sino también respecto de su utilización como energético.

Santiago, 4 de noviembre de 2020.- La agencia de cooperación alemana en Chile, GIZ, dio a conocer que a través de su proyecto de “Descarbonización del Sector Energía en Chile”, del programa de Energías Renovables y Eficiencia Energética, 4e, apoyará técnicamente una iniciativa presentada por Aguas CAP y EPA, firmas ligadas a Grupo CAP e Invercap, respectivamente.

El proyecto, recién adjudicado, consiste en la elaboración de un estudio de prefactibilidad de una planta de producción de hidrógeno verde a partir de la electrólisis del agua desalinizada en la planta de Aguas CAP en Caldera, abastecida de energía de fuente fotovoltaica por Energía de la Patagonia y Aysén (EPA).  En detalle, el proyecto presentado por Aguas CAP y EPA busca implementar un piloto para la producción y suministro de hidrógeno a partir de una planta fotovoltaica de 3 MW, para consumos en off takers en la Región de Atacama, considerando que la provisión de agua será entregada por Aguas CAP y la energía será abastecida en los mismos terrenos por EPA.

De esta forma, el objetivo principal del proyecto será la elaboración de una evaluación técnica-económica de la cadena de suministro de hidrógeno, incluyendo el dimensionamiento de la planta fotovoltaica y la integración al sistema de producción de hidrógeno, identificando los potenciales OEM (Fabricante de Equipo Original) y/o proveedores para el proyecto.

Cabe destacar que Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ), apoya al Ministerio de Energía en actividades destinadas a contribuir al cumplimiento de las metas de Chile para la protección del clima a través de una transición energética sostenible y mejorar el marco regulatorio, propiciar negocios y financiamiento de proyectos y a mejorar la sustentabilidad del sector energético en Chile.

Desde el 2015 GIZ ha estado promoviendo el uso del hidrógeno, no solo como insumo de la industria, sino también su uso como energético. Actualmente, distintos países están llevando a cabo una serie de proyectos de hidrógeno apoyados fuertemente con fondos nacionales, regionales e internacionales. De acuerdo a los expertos, en el caso de Chile, a diferencia de los demás países, se cuenta con la ventaja de poseer un gran potencial de generación renovable y a precios competitivos, lo que se traduce en la posibilidad cierta de producir hidrógeno sustentable o verde, a precios potencialmente inferiores a cualquier otro lugar del mundo. 

De esta forma, el uso de hidrógeno verde se presenta como un elemento clave para la descarbonización de los procesos industriales, generación de energía eléctrica y térmica, y su conversión en otros productos de uso masivo como insumos en la industria química, en el transporte, agricultura, entre otros.